Ayudas técnicas para el cuidado de personas dependientes

Ayudas técnicas para el cuidado de personas dependientes

Además de la ayuda de la cuidadora, en ocasiones, es necesario un mayor cuidado de personas dependientes mediante ayudas técnicas.. Esto facilitará, considerablemente, la vida de la persona dependiente, al mismo tiempo que a quien le asiste, pues se estarán evitando riesgos físicos y emocionales para la ésta última y se neutralizará, en la medida de lo posible, la discapacidad de la persona dependiente. Por lo que, siempre que se pueda, es beneficioso contar con ayuda técnica.

¿Qué es una ayuda técnica para el cuidado de personas dependientes?

Es todo equipo o instrumento destinado al cuidado de personas dependientes con el objetivo de aliviar o neutralizar esa discapacidad. Existen distintos tipos de ayudas técnicas:

Apoyo a la movilidad personal

  • Bastón: con apoyo para ambas manos y regulable.
  • Muletas: de altura fija o regulable, para ambos brazos.
  • Sillas de ruedas: manuales, controladas por un asistente; y autonómicas.
  • Apoyo para cambiar posturas: tabla rígida, dispositivo portátil para transferir desde la silla a la cama u otras superficies, disco para girar de posición.

Apoyo para las necesidades domésticas

  • Plancha para cortar con apoyos antideslizantes.
  • Tabla para cortar provista de clavos para fijar alimentos.
  • Tijera que permite su apertura automática.
  • Tabla de planchar que se fije a la pared.
  • Taza con dos asas dotada de dos tapas, una con pico y otra con orificio para pajitas.
  • Conjunto de mangos anatómicos que dan apoyo para comer y beber.

Adaptaciones en la vivienda

  • Mesa de cama regulable con compartimentos para colocar utensilios de alimentación.
  • Taburete de metal ligero y patas con ruedas.
  • Cojín inflable mediante bomba manual.
  • Extensores de patas que elevan los muebles.
  • Asiento catapulta, portátil, que se coloca sobre la silla para facilitar a la persona dependiente a sentarse o levantarse.
  • Lupa de pantalla para la televisión.

Apoyo para la comunicación

  • Audífono.
  • Mando vibrador que avisa de alarmas como el teléfono, timbre, etc.
  • Teléfono de teclas grandes con amplificación de sonidos.
  • Comunicador de iconos para personas con dificultades en el habla.

Apoyo al esparcimiento

Es importante realizar tareas que le aporten satisfacción personal ya que esto también influye en su bienestar. Las ayudas técnicas que existen para conseguirlo, son:

  • Dominó con seis texturas distintas perceptibles al tacto
  • Cartas con los números más grandes.
  • Dado electrónico con siete pilotos luminosos.
  • Gafas con prisma que le permiten leer tumbada.
  • Bicicleta plegable con asiento graduable y ruedas estabilizadoras.

Aspectos a tener en cuenta para saber qué ayudas técnicas escoger

Sabiendo de los productos que ayudan tanto a la persona dependiente como a la cuidadora a la hora de prestar su ayuda, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Obtener información amplia sobre la patología que sufre la persona dependiente.
  • Conocer con exactitud las necesidades y el grado de dependencia en su día a día.
  • Tener en cuenta la capacidad de rehabilitación que le proporcionará la ayuda técnica.
  • Ofrecerle al profesional toda esta información para ayudarle a tomar la decisión más adecuada, ya que quien mejor conoce a la persona dependiente son tanto la cuidadora como los familiares.
  • Finalmente, consultar con un profesional socio sanitario para evaluar todas estas las necesidad de la persona dependiente de forma más precisa y así decidir qué producto de apoyo es el más adecuado.

¿Cómo conseguir las ayudas técnicas para el cuidado de personas dependientes?

La mayoría de estos productos pueden solicitarse a medida o adquirirlos de empresas particulares. Sin embargo, suelen ser muy caros y muchas familias no pueden hacer frente a ese gasto.

Es por esto que la normativa española garantiza el acceso a las ayudas técnicas bajo cobertura pública a aquellas personas con discapacidad y escasos recursos. Además de entidades sin ánimo de lucro que se encargan de atender a personas dependientes.

El instituto Nacional de Gestión Sanitaria, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y las Comunidades Autónomas son las instituciones encargadas de presentar anualmente convocatorias para la adquisición de productos de apoyo.

Estas son muchas de las ayudas técnicas que facilitan la vida y el cuidado de la persona dependiente. Haz uso de ellas y supondrá una gran diferencia en la calidad de vida tanto de la persona cuidada como de la cuidadora.

Guía para la prevención de riesgos laborales de las trabajadoras en el sector de los servicios sociales

Guía para la prevención de riesgos laborales

Guía para la prevención de riesgos laborales

Ya tienen disponible la Guía para la prevención de riesgos laborales en el sector de los servicios sociales sin alojamiento bajo la perspectiva de género. Esta guía, que se puede descargar en pdf, hace un repaso de:

  • En primer lugar, sobre los principales riesgos laborales que afectan específicamente a las mujeres.
  • Posteriormente, se centra en los principales riesgos laborales que sufren las trabajadoras del sector a domicilio.
  • Finalmente, habla sobre los planes de igualdad y las distintas medidas de conciliación existentes.

La guía comienza con la diferenciación entre sexo biológico y género. Mientras el sexo biológico está determinado por los cromosomas sexuales,  el género, en un sentido amplio, se refiere a los roles socialmente construidos, que tiene que ver con los comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera apropiados para hombres y mujeres, teniendo gran influencia en la forma de vestir, la forma de comportarse, el papel que desempeña en la sociedad, su rol familiar, etc.

Tradicionalmente, la visión de género de la sociedad ha estructurado una relación de poder asimétrica, produciendo una inequidad en las oportunidades de desarrollo y la calidad de vida de las mujeres, reproduciendo y perpetuando el uso del poder del hombre y la dominación sobre las mujeres.

La “incorporación de las cuestiones de género” ha sido definida por el Concejo Económico y Social de las Naciones Unidas como “una estrategia para hacer de las inquietudes y experiencias de las mujeres y de los hombres una dimensión integral de la creación, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas y de los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de modo que las mujeres y los hombres se beneficien por igual y que no se perpetúe la desigualdad”.

En la práctica, la incorporación de las cuestiones de género significa identificar las brechas en la igualdad de género a través del uso de datos desglosados por sexo, la creación de estrategias para subsanar esas brechas, la dedicación de recursos y experiencia para implementar esas estrategias a favor de la igualdad de género, el monitorear su implementación, y el responsabilizar a las personas y a las instituciones de los resultados.

Segregación laboral entre hombres y mujeres y diferente exposición a riesgos

La segregación en el trabajo influye considerablemente en la exposición a los riesgos en el trabajo y, por tanto, en las consecuencias para la salud. En general, los hombres sufren más accidentes y lesiones en el trabajo que las mujeres, mientras que las mujeres padecen más problemas de salud tales como trastornos de las extremidades superiores y estrés.

Diferencias de género en la incidencia de accidentes, enfermedades y patologías relacionadas con el trabajo

Se han detectado diferencias de género en la incidencia de accidentes y patologías relacionadas con el trabajo, siendo las más relevantes:

  • Los hombres sufren más accidentes y lesiones en el trabajo que las mujeres.
  • Las mujeres tienen más probabilidades de padecer problemas de salud relacionados con el trabajo que los hombres.
  • Las mujeres padecen más trastornos de las extremidades superiores relacionados con los movimientos repetitivos.
  • El cáncer ocupacional es más común entre los hombres que entre las mujeres.
  • El asma y las alergias suelen ser más comunes entre las mujeres.
  • Las mujeres padecen más enfermedades cutáneas.
  • Los hombres padecen mayor pérdida auditiva.
  • Las mujeres padecen mayor riesgo de sufrir enfermedades infecciosas.
  • Ambos sexos están expuestos a estrés, pero es más significativo entre las mujeres.
  • Las mujeres están más expuestas a la intimidación en el lugar de trabajo.
  • Las mujeres están más expuestas al acoso sexual en el lugar de trabajo.

Éstas y otras cuestiones hacen que sea muy recomendable la consulta esta guía para la prevención de riesgos laborales de las trabajadoras.

Demencia: definición y cambios que se producen en la persona enferma

Demencia y cambios que se producen

¿Qué es la demencia?

Para comenzar, debemos explicar en rasgos generales, qué es la demencia y a qué nos referimos cuando hablamos de ella.

La demencia no es una enfermedad específica, si no, es un término general que describe una amplia variedad de síntomas relacionadas con la memoria y déficits cognitivos, motores y sociales, que producen cambios en la personalidad del sujeto. Estos cambios en la persona, son lo suficientemente graves como para reducir la capacidad de la misma, en la realización de sus actividades en la vida diaria.

La enfermedad de Alzheimer es la mayor causa de demencia que existe. Ocupa el 50% de demencias.

¿Cómo podemos distinguir entre envejecimiento normal y demencia?

En un envejecimiento normal, también existen problemas ocasionales para recordar nombres o palabras. Existen olvidos en un momento determinado, lo esperado para la edad. En un desarrollo normal del envejecimiento, hay una reducción en la agilidad mental y/o dificultad para mantener la atención cuando se realizan varias tareas al mismo tiempo. Pero, la gran diferencia entre un envejecimiento normal y una demencia, es que todos estos rasgos se convierten en un problema cuando afectan a la actividad o rutina diaria de la persona.

¿Qué causa demencia?

Algunas causas de demencia son las siguientes:

  • Lesiones cerebrales. Las lesiones en la cabeza repetidas aumentan el riesgo de demencia. Es el caso de los boxeadores. Esto se ve en boxeadores a largo plazo y luchadores. Esto se llama demencia pugilística.
  • Ciertas infecciones pueden afectar al cerebro que lleva a la demencia. Éstos incluyen infecciones como enfermedad del VIH o SIDA.
  • Alcoholismo prolongado en el tiempo.  
  • Niveles bajos o déficit de la Vitamina B12. Es importante para el metabolismo de proteínas. Ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central

¿Qué cambios se producen en el enfermo de demencia?

Los cambios en el conducta del paciente es lo que más angustia a los familiares y cuidadores. Es lo que más difícil se hace a la hora de convivir con un enfermo de estas características.

  • Los síntomas o cambios conductualesse refieren a síntomas frecuentes que se reflejan en cambios en la forma de actuar del paciente. Se comportan de manera diferente o bien su personalidad ya no es la misma. Estos cambios aumentan y se acentúan a medida que avanza la enfermedad. Son un componente de la enfermedad, por tanto, el paciente no tiene control sobre ellos. En estadíos más avanzados de la enfermedad nos encontramos con más cambios conductuales: vagabundeo, preguntas repetitivas, desinhibición sexual, irritabilidad, comportamiento agresivo, incontinencia urinaria, etc.
  • Y, cuando hablamos de síntomas psiquiátricos, nos referimos a las manifestaciones psiquiátricas que resultan de la demencia, como son: depresión, manías, alucinaciones, ideas delirantes, falsos reconocimientos, trastorno del sueño.

Y, para concluir…

Es cierto que esta enfermedad es muy complicada de entender y de llevar, tanto para el enfermo como para la gente que tiene alrededor. Es importante que la cuidadora se forme sobre este tema, para que, al ver los cambios que se producen de la enfermedad, pueda reconocerlos rápidamente y actuar en consecuencia. Además, es importante, adaptar el domicilio en función de la discapacidad de la persona a la que se cuida, tratando de evitar posibles accidentes domésticos que agravarían la situación.

Piensa qué puedes hacer parar prevenir una caída, para evitar una fuga, etc. Formarse en Riesgos Laborales en el Hogar, es de máxima importancia para el cuidado de personas dependientes.

Accidentes in itínere y misión en el servicio de ayuda a domicilio

Accidentes in itínere

Servicio de ayuda a domicilio

El servicio de ayuda a domicilio se caracteriza por que las trabajadoras que realizan el servicio tienen que desplazarse a varios domicilios distintos para realizar su trabajo. En ocasiones la planificación hace que se tengan que desplazar largas distancias. Estas situaciones se hacen más significativas en zonas rurales, teniéndose que desplazar a distintos pueblos, a veces, por carreteras sinuosas y no siempre bien cuidadas.

Debido a todas estas particularidades, el colectivo de trabajadoras y trabajadores de la asistencia a domicilio, tienen mayores probabilidades de sufrir accidentes in itínere.

Accidentes in itínere

Los accidentes in itínere son:

  • Los que sufre el trabajador/a al ir y volver al trabajo.
  • Los que suceden durante el trayecto que realiza en cumplimiento de una tarea, encargada por la empresa dentro de su jornada laboral.

Estos últimos se conocen como accidentes en misión.

Es importante saber que cualquier accidente que suceda durante estos periodos (al ir y volver al trabajo y en cumplimiento de una tarea) es considerado accidente de trabajo. Además, existen numerosas jurisprudencias al respecto, ya que en ocasiones la empresa quiere evitar dicha responsabilidad legal.

El accidente en la conducción suele ser el más grave, pues puede ser mortal en muchos casos, pero estos accidentes pueden ir, desde un resbalón o caída mientras se camina por la calle, un atropellamiento al cruzar la acera o un atraco, por poner solo unos pocos ejemplos.

Y como cualquier riesgo al que pueden estar sometidas las trabajadoras y trabajadores, debe estar contemplado en la evaluación de riesgos laborales que realice la empresa y es obligación de las mismas adoptar medidas preventivas para minimizar dichos riesgos, entre los que se encuentran la posibilidad de sufrir un accidente in itínere y en misión.

Medidas de la empresa en accidentes in itínere y en misión

Entre las medidas que la empresa debe realizar están:

  • Conocer los hábitos y problemas de desplazamientos de los trabajadores.
  • Fomentar los desplazamientos en transporte público, informando sobre sus ventajas e intentando adecuar el tiempo de entrada y salida de las empresas a los horarios del transporte público.
  • Potenciar el transporte colectivo, sobre todo en itinerarios de larga distancia. A menudo, se trata de una solución no sólo más segura, sino también más económica.
  • Formar a las trabajadoras: en lo que es el accidente in itinere, en educación vial, en los peligros del uso del móvil, etc.

De forma complementaria a este tema, destacar que el tiempo que se tarda en desplazarse de un domicilio de un usuario a otro, debería ser considerado tiempo de trabajo efectivo, cosa que no ocurre en todos los puestos de trabajo.

Trastornos musculoesqueléticos

trastornos musculoesqueléticos

Los trastornos musculoesqueléticos (también conocidos como TME) son cualquier daño o trastorno de las articulaciones y/o musculatura que, generalmente, suelen afectar a la espalda, cuello, hombros y extremidades superiores y, en menor medida, a las extremidades inferiores.

Los TME en el ámbito de Ayuda a Domicilio

Los dolores y las lesiones de espalda se producen, generalmente, bien por el mantenimiento continuado de una postura, normalmente realizada de forma incorrecta, o bien por levantamiento de peso excesivo o mal realizado; por ejemplo al movilizar a los usuarios para su limpieza, al vestirlos o al levantarlos de la cama.

Los trastornos laborales de las extremidades superiores suelen producirse por movimientos repetitivos, como pueden ser los realizados al limpiar  o fregar.

Las tareas concretas que las auxiliares realizan en la atención personalizada a cada persona usuaria, están enmarcadas dentro de dos tipos de servicios:

  1. Servicios relacionados con la atención personal en la realización de las actividades de la vida diaria.
  2. Servicios relacionados con la atención de las necesidades domésticas o del hogar: limpieza, lavado, cocina u otros. Estos servicios sólo podrán prestarse conjuntamente con los señalados en el apartado anterior.

Dentro de estos dos principales tipos de servicios, destacan las siguientes tareas concretas:

  • Higiene y cuidado personal, ducha y baño incluidas.
  • Ayuda para levantarse o acostarse.
  • Apoyo en los cambios postulares, movilización, orientación tempo-espacial
  • Compra y preparación de alimentos.
  • Limpieza del hogar.
  • Lavado y planchado de ropa.

En este tipo de tareas, las lesiones o enfermedades que con más frecuencia son contraídas por las trabajadoras que realizan el trabajo de ayuda a domicilio son los trastornos musculoesqueléticos.

¿Por qué son tan comunes los trastornos musculoesqueléticos en este tipo de trabajo?

Este tipo de trastornos se producen por la propia característica de la tarea:

  • Trabajar con personas inmóviles, muchas de ellas con sobrepeso.
  • Se ve agravado por deficiencias en la organización del trabajo, como puede ser la premura con la que las trabajadoras tienen que realizar las tareas.
  • La falta de accesibilidad de las vivienda.
  • Falta de formación de las trabajadoras.
  • La ausencia de ayudas técnicas como grúas o camas móviles.

La falta de accesibilidad de las viviendas es un problema importante. Es muy frecuente que en los domicilios y en sus accesos haya puertas estrechas y pasillos por los que no caben sillas de ruedas.

Especialmente graves son las condiciones de trabajo de las auxiliares que trabajan en el medio rural porque encuentran viviendas muy antiguas y en  muy malas condiciones para el servicio.

La formación e información como prevención

Se hace imprescindible una formación adecuada de las trabajadoras. La falta de formación es un riesgo en sí mismo, ya que la ausencia de formación específica aumenta la probabilidad de sufrir lesiones musculoesqueléticas, aumentando de forma adicional la generación de estrés.

Para facilitar el trabajo de las auxiliares, y prevenir la aparición de lesiones musculoesqueléticas, es recomendable el uso de grúas y camas articuladas, sobre todo en personas de mucho peso y movilidad reducida, así como cuartos de baño adaptados, en los que haya duchas en vez de bañeras, y en las que haya un fácil acceso a ellos.

Estas son algunas de las ayudas y prestaciones que puede proporcionarle la Junta de Andalucía a las personas con discapacidad.

Conclusión

Los problemas de salud abarcan desde pequeñas molestias y dolores, a cuadros médicos más graves que obligan a solicitar la baja laboral e incluso a recibir tratamiento médico. En los casos más crónicos, pueden dar como resultado una discapacidad y la necesidad de dejar de trabajar.

Los trastornos musculoesqueléticos son unos de los riesgos más frecuentes que pueden sufrir las mujeres en el ámbito de ayuda a domicilio y que pueden ocasionar baja laboral. Sin embargo y, en conclusión, sabemos que la mayoría de las veces podrían evitarse estos riesgos haciendo uso de las ayudas técnicas que faciliten la movilidad, y dando una formación a las trabajadoras sobre cómo manipular a los pacientes para sufrir el menor riesgo posible para ambos.

Recuerda que toda ayuda que pueda recibir el paciente, no sólo será beneficiosa para él, sino también para la trabajadora.

 

Aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Al respecto, la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (en adelante, también LPRL), declara el deber general de la empresa de proteger la salud de los trabajadores y de eliminar o prevenir los riesgos que se deriven de la actividad laboral. Consecuentemente, instaura una serie de principios básicos, siendo los más relevantes: el deber de evaluación de riesgos de la actividad laboral y, en caso de concurrir los mismos, de llevar a cabo una actividad preventiva (consistente en la planificación y en el despliegue de medidas conducentes a la limitación o erradicación de los riesgos); el deber empresarial de información al trabajador de los riesgos derivados de la prestación laboral concreta y el derecho del trabajador a recibir formación relativa a los riesgos laborales a los que se enfrenta profesionalmente.

Todos estos aspectos están recogidos en el Resolución de 25 de abril de 2012, de la Dirección General de Empleo, por la que se registra y pública el VI Convenio colectivo marco estatal de servicios de atención a las personas dependientes y desarrollo de la promoción de la autonomía personal.

Carencia de evaluación de riesgos laborales en la ley de prevención, ¿por qué?

Sin embargo, la realidad demuestra que no se hace ningún tipo de evaluación de riesgos laborales en los centros de trabajo donde las trabajadoras realizan su actividad laboral. El principal argumento que exponen las empresas para no realizarlo es  referir al artículo 18.2 CE que instituye como derecho fundamental la inviolabilidad del domicilio, cuyo acceso sólo puede llevarse a cabo con el consentimiento del titular (en su defecto será precisa una autorización judicial; si bien, excepcionalmente, podrá obviarse cualquiera de los citados permisos).

Esta premisa contradice los principios básicos de la LPRL, en cuya lista, exhaustiva y cerrada, en las que se excluyen las relaciones laborales sobre las cuales no impera su aplicación, no se incluyen las trabajadoras/es de este sector.

Dada su condición de relación laboral, no excluida de la acción protectora de la LPRL, los convenios colectivos analizados, reguladores de la relación laboral de ayuda a domicilio, redactan el clausulado relativo a los riesgos laborales con una remisión típica al articulado de la LPRL a la que reconocen, como no podía ser menos, su plena vigencia y aplicación en el ámbito de la ayuda a domicilio. Y, en lo que a la contratación administrativa se refiere, todos los contratos administrativos analizados determinan, sin exclusión, que el cumplimiento de la normativa de riesgos laborales (LPRL y normas de desarrollo) es una condición esencial del contrato administrativo, cuyo incumplimiento por la adjudicataria podría resultar en la resolución unilateral del contrato por parte de la Administración.

En contraposición

De la argumentación anterior no parecen desprenderse dudas sobre la aplicación de la LPRL al domicilio en el que presta sus servicios la auxiliar. Así, resulta que en el domicilio del beneficiario, lugar de prestación del servicio público y lugar de trabajo (que no centro) de la auxiliar del SAAD, se despliega todo el impacto protector de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, no hallándose esta actividad laboral incluida en el catálogo de exenciones.

La acción protectora de la LPRL en el domicilio se extiende a todas las actuaciones que contempla la misma sobre el lugar de trabajo concreto, partiendo de la evaluación, tras la cual, de evidenciarse la existencia de riesgos, ha de planificarse la acción protectora, a través del plan de prevención. La LPRL ofrece alternativas a este respecto a la empresa, que puede llevar a cabo su actuación con recursos propios o externos.

En el caso del SAAD lo adecuado sería que ya el propio informe social municipal previo a la concesión de la prestación incorpore elementos protocolizados que avancen una evaluación somera y, sobre el avance que aportan los mismos, la entidad pública o privada prestadora del SAAD –la legalmente obligada- lleve a cabo la preceptiva evaluación de riesgos y posterior acción preventiva, en su caso, de detectarse riesgos en el domicilio concreto.

 

 

Principales riesgos laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio

Principales riesgos laborales de las auxiliares a docimicilio

En este estudio hablaremos sobre los principales riesgos laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio, entre los que se encuentran: los trastornos esqueleto musculares (conocidos como TME), enfermedades o lesiones más frecuentes contraídas en la prestación del SAAD junto a la exposición a riesgos de carácter psicosocial (el estrés, el malestar físico y psíquico que sufren las trabajadoras/es como consecuencia de la organización del trabajo).

Lo interesante del estudio es que analiza en detalle cómo la organización del trabajo (tareas, tiempo, relación con los usuarios, salarios, etc.) influyen en la salud laboral de las trabajadoras del sector.

A continuación, pasamos a describir brevemente los riesgos detectados en el estudio en relación a las características  que definen el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio.

Riesgos laborales de las auxiliares en las tareas realizadas

  • Cuando las tareas a realizar se desplazan desmesuradamente al lado de limpieza respecto a las funciones de cuidado de las personas, se produce una falta de autoestima y de reconocimiento social.
  • Situaciones de ambigüedad de rol, cuando no se sabe con exactitud qué tareas hay que realizar.
  • Realizar tareas que le son impropias.
  • Realizar tareas que exceden sus obligaciones, como realizar trabajos que corresponden a familiares o trabajadoras familiares (asistentas).

Respecto al tiempo necesario para realizar las tareas

El tiempo prescrito para realizar todas las tareas no siempre está ajustado, casi siempre, es insuficiente. Las auxiliares se ven un poco desbordadas y dicen que “hacen lo que pueden o lo que les dejan”.  Ésto produce sobrecarga de trabajo  al tener que realizar muchas tareas en poco tiempo, aumentando el riesgo de padecer lesiones músculo esqueléticas por trabajar de forma apresurada. Hay mayor riesgo de sufrir accidentes in itinere ya que, al tener varios centros de trabajo en distintas localizaciones, deben desplazarse frecuentemente.

Atención a personas con movilidad reducida, encamadas o con sobrepeso

Las trabajadoras tienen que enfrentarse a personas que tienen restringida su movilidad, muchas veces pasan todo su tiempo en la cama y, generalmente, tienen sobrepeso. Estas circunstancias hacen que tengan que hacer grandes esfuerzos, por lo que es frecuente la aparición de trastornos musculoesqueléticos, como lumbalgias, tendinitis, elongaciones musculares, etc. Con el tiempo, es frecuente la aparición de lesiones crónicas como artritis, artrosis, etc.

La relación con la persona usuaria y sus familiares

La calidad y naturaleza de las relaciones interpersonales —formales e informales— pueden determinar la existencia de ambientes laborales sanos, de cooperación o, por el contrario, afectar negativamente al ambiente laboral, pudiendo llegar a contribuir a la aparición de situaciones de conflicto grave y/o a generar estrés.

Muchas veces la relación con familiares y usuarios genera conflictos de convivencia, sobre todo, cuando las familias quieren que el trabajo de las auxiliares se decante más por las tareas de limpieza.  Aunque no es la generalidad, existen casos concretos en los que se han relatado situaciones graves como acoso sexual o malos tratos verbales.

Percepción social de las auxiliares

En la percepción social sobre el trabajo de ayuda a domicilio, se recogen dos conjuntos de ideas muy diferenciadas.

  1. La percepción de quienes conocen el trabajo: responsables en empresas, en la Administración, coordinadoras, personas beneficiarias y las propias auxiliares;
  2. Y el que cada uno de esos actores cree que el resto de la sociedad tiene.

En el primer conjunto, no hay duda de que el trabajo de ayuda a domicilio y la labor que realizan sus profesionales está muy bien considerada por todos los actores.

Sin embargo, en el otro conjunto de ideas, este estudio recoge la opinión generalizada de que la falta de conocimiento de la sociedad sobre qué es el servicio y cuál es el trabajo que realizan las auxiliares genera una percepción social desvirtuada.

Cuando no se conoce el servicio, se concibe como ayuda para las tareas domésticas, “cuando alguien pide el servicio cree que es hacer la casa, limpiar los altos, las lámparas, los cristales”, señala una trabajadora social; y las auxiliares pasan a ser “las chicas de la limpieza”, con toda la connotación que ello tiene, incluso, a veces de jerarquía social.

Estudio sobre las condiciones laborales de las trabajadoras de asistencia a domicilio

Estudio sobre las condiciones laborales de las trabajadoras

Hemos realizado un estudio sobre las condiciones laborales de las trabajadoras de asistencia a domicilio. En este estudio, las auxiliares de ayuda a domicilio, prestan sus servicios en empresas concesionarias de los ayuntamientos -Administración pública que tiene la competencia de la ayuda a domicilio- y una minoría son trabajadoras municipales cuando está municipalizado el servicio. Su situación laboral viene determinada en los respectivos convenios laborales.

La investigación se ha llevado a cabo en varias comunidades autónomas significativas, por lo que en ellas representa el sistema de dependencia y, dentro de él, el servicio de ayuda a domicilio: Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Madrid y País Vasco.

Objetivo de nuestra investigación

El foco principal del estudio está en las condiciones laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio (trabajadoras familiares y auxiliares de hogar, en el caso de Cataluña). Pero, inevitablemente, estas condiciones están enmarcadas en la necesidad y demanda de las personas usuarias, así como en el papel que juega la Administración local que gestiona el servicio y las empresas que lo proveen.

Conocer las condiciones reales de trabajo de estas mujeres ha sido el objetivo de la investigación: salario, formación, estabilidad, temporalidad, motivación, preferencias, promoción profesional, valoración del servicio social que prestan, capacidad de negociación colectiva, etc.

La investigación partía de la convicción confirmada en el estudio de que el SAAD (Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia) debe primar y ampliar la cobertura de la prestación de ayuda a domicilio como una de las más deseables, que posibilita la atención profesional, la prevención y la cercanía del usuario con su entorno y redunda, tal vez más que ninguna otra, en la calidad del sistema.

Riesgos laborales en este sector

Los riesgos laborales que entraña la prestación de la ayuda a domicilio han sido suficientemente enumerados por abundante bibliografía especializada. La prestación de este servicio entraña riesgos físicos -derivados de la movilización de personas y cargas, de la repetición de movimientos, de las condiciones y elementos del domicilio, etc.-; psíquicos –generados por el burnout, la carga emocional o el solipsismo del trabajo- y otros derivados del factor género -acoso laboral, minusvaloración,… que se mezclan a menudo con los de carácter psíquico-.

Muchos de estos factores pueden agravarse a medida que avanza el grado de dependencia de la persona usuaria, por lo que es preciso llevar a cabo una importante actividad preventiva, en la que tanto la evaluación –a menudo continua- como la planificación, son fundamentales.

Para más información sobre las condiciones laborales de las trabajadoras, te proporcionamos un acceso al primer borrador del estudio donde podrás verlo más detallado.

Medidas preventivas para evitar los riesgos psicosociales

Medidas preventivas para evitar riesgos psicosociales

Los riesgos psicosociales se definen como aquellas condiciones presentes en una situación laboral directamente relacionadas con la organización del trabajo y su entorno social, con el contenido de trabajo y la realización de la tarea y que se presentan con capacidad para afectar el desarrollo del trabajo y la salud (física, psíquica o social) del trabajador.

Estas condiciones con capacidad de afectar a la salud de los trabajadores/as son: los estilos de dirección y liderazgo, la forma de comunicación en la empresa, la  forma de resolución de conflictos, el tipo de relaciones interpersonales, los factores físicos del trabajo (iluminación, espacio, temperatura…), la carga mental, el grado de autonomía o control del trabajador sobre su tarea, el  contenido del trabajo, la posibilidad de usar las propias habilidades, etc.

Cuando estos factores están mal diseñados, se producen situaciones de riesgos psicosociales, siendo sus primeras manifestaciones la insatisfacción y el estrés laboral, que de mantenerse puede tener consecuencias graves para la salud.

¿Qué medidas preventivas se pueden aplicar para evitar los riesgos psicosociales?

  1. Evaluación de riesgos.
    • Evaluación tendente a identificar factores de riesgo.
    • Dentro de la evaluación de riesgos laborales que se realiza en el centro de trabajo hay que tener en cuenta los riesgos psicosociales, determinando si son o no relevantes.
    • Es responsabilidad del empresario (en empresas privadas) o de la administración respecto al personal a su servicio.
  1. Si la evaluación hubiera detectado riesgos, proponer medidas preventivas para eliminarlos o minimizarlos.

Este tipo de medidas deben ir relacionadas con los factores de riesgo detectados:

  • Estilos de dirección adecuados.
  • Formas de comunicación de tareas claras, evitando la ambigüedad de rol o el conflicto de rol.
  • Protocolos de actuación para posibles agresiones, acoso sexual, etc.
  • Adecuación de la carga de trabajo, medidas de conciliación de la vida laboral, etc.

Muchas veces este tipo de medidas no tienen gasto económico, están más relacionados con el conocimiento de las causas y con una buena  coordinación entre trabajadores y equipos directivos.

  1. Formación adecuada.

La formación de los trabajadores en los riesgos laborales, además de ser un derecho recogido en el art. 19 de la ley de prevención de riesgos laborales (LPRL), es factor modulador de la incidencia de los riesgos psicosociales sufrido por los trabajadores/as. Las trabajadoras/es que conocen los riesgos y la forma de hacerlos frente, están mejor preparados para afrontar el estrés que les producen estos riesgos.

  1. Participación en la toma de decisiones de la empresa.

El derecho de las trabajadoras/es a participar en la toma de decisiones relacionados con la prevención de riesgos laborales está recogido en el art.33 de la LPRL. La participación en esta toma de decisiones hace que se produzca, un mejor análisis de los riesgos a los que se está expuesto, ya que lo conocen en primera persona, y una mayor satisfacción e implicación personal, lo que conlleva una reducción en los efectos estresantes que producen los propios riesgos existentes.

  1. Activa participación de los representantes de los trabajadores.

Los trabajadores tienen derecho a participar en las decisiones en esta materia a través de los delegados/as de prevención de riesgos laborales. Estas figuras, elegidas entre los delegados de personal, pueden tener un papel relevante a la hora de trabajar con el equipo directivo en la toma de decisiones. Así como un papel fundamental a la hora de defender el cumplimiento de la normativa.

 

¡¡Si tienes alguna duda, no dudes en ponerte en contacto con tu sindicato!!

Estrés emocional y psicosocial de la cuidadora

Estres emocional y psicosocial del cuidador

Estrés de las trabajadoras de ayuda a domicilio.

Si a los estresores laborales presentes en el trabajo: condiciones laborales precarias,  salario bajo, predominio de trabajo a tiempo parcial, horarios indeterminados, baja consideración social, etc., se le añade que las trabajadoras de asistencia a domicilio, por el simple hecho de ser mujeres, llevan la mayor parte del peso del trabajo en sus propios hogares, da lugar a un colectivo con mucho estrés.

El estrés laboral aparece cuando los recursos del trabajador son superados por uno o varios factores laborales a los que no puede hacer frente, produciéndose una serie de consecuencias físicas y fisiológicas. Sus síntomas van desde la irritabilidad a la depresión, y por lo general están acompañados de agotamiento físico y/o mental.

Los principales factores relacionados con la  organización del trabajo que tienen incidencia en el estrés de las trabajadoras a domicilio son:

  • Condiciones laborales precarias.
  • Relación con usuarios y familiares (siempre estresante), principalmente cuando de las dos tareas principales de la auxiliar, cuidados y limpieza, se desplazan hacia la limpieza en vez de al cuidado del usuario.
  • Falta de coordinación y falta de concreción de tareas, muchas veces las trabajadoras no saben exactamente qué tienen que hacer.
  • Premura con que se realizan las tareas, lo que les hace trabajar muy deprisa y de forma estresante.

¿En qué consiste la “carga del cuidador”?

Las repercusiones de esta sobrecarga de las trabajadoras, conllevan varios riesgos laborales, como problemas de salud mental y física (depresión, enfermedades psicosomáticas, ansiedad, estrés, etc.). Así, como repercusiones económicas, familiares, laborales. Además, problemas también en sus relaciones sociales con otras personas fuera del trabajo y en su tiempo libre.

Todo ésto, repercute negativamente en la calidad de vida y el bienestar psicológico de las personas enfermas y sobre sus cuidadores.

Consecuencias del estrés de la trabajadora

Hay distintas formas de manifestar estrés en las personas. Entre ellas, están las siguientes:

  • Ansiedad y depresión. Son los primeros síntomas que manifiestan. Si se alargan en el tiempo, la ansiedad y la depresión pueden ser predecesoras de otros problemas de salud, como las enfermedades cardíacas.
  • Problemas de atención, concentración y/o memoria a corto plazo.
  • Sistema inmunitario débil. El sistema inmune se resiente, y a consecuencia de ello, tienen más a menudo resfriados, gripes y pequeñas molestias. Al igual, que al recuperarse, tardan más tiempo.
  • Cambios en el apetito. La ansiedad en este sentido se puede manifestar de formas distintas en cada persona. Hay a quien, las situaciones estresantes, les afectan en el sentido de disminuirle el apetito. Pero hay otras, sin embargo, que les ocurre todo lo contrario. Les da por comer más de lo habitual. Lo cual supone el camino abierto a otro problema: la obesidad.
  • Cambios en los patrones de sueño. Los patrones de sueño se suelen alterar, ya que se debe adaptar al horario del enfermo, que no siempre suele ser muy estable.
  • Agotamiento emocional y físico. La sensación de no poder más con la situación, el “querer salir corriendo” y dejarlo todo, es muy común de estas personas.

Para concluir…

Es conveniente saber reconocer todos estos síntomas y tomar las medidas necesarias antes de que sea tarde. Tener claro que todo es fruto de una deficiente organización del trabajo. Durará hasta que no se modifiquen dichas condiciones. Exige una evaluación de riesgos psicosociales y que se tomen las medidas preventivas necesarias.

Pero mientras la situación ocurra, es necesario que tengas apoyo psicológico de profesionales. Existen entidades, instituciones, asociaciones, etc. en tu ciudad que te escucharán y sabrán ayudarte para que puedas llevar la situación lo mejor posible. O incluso, hablar con otras cuidadoras que están viviendo tu misma situación, hará que no te sientas tan sola.

Y recuerda: tú también eres importante.